¿Letra cursiva, sí? ¿Letra cursiva, no?

Imma Gómez-Pallarès i Xènia Riba, profesoras de Didáctica de la lengua de los estudios de Educación Infantil i de Primaria

Foto1 Lletra lligada, sí <a class=다운로드. Lletra lligada, no" width="169" height="300" />¿Letra cursiva? ¿Caligrafía? ¿Letra de imprenta? ¿Mecanografía en la escuela? Estas son algunas de las preguntas que se han generado en nuestro país a raíz de la decisión del Instituto Nacional de Educación Finlandés de dejar atrás la enseñanza de la caligrafía en la escuela a favor de dedicar más tiempo a aprender el uso del teclado 파워밀 2016 크랙 다운로드.

En un primer momento, el debate se centró, equivocadamente, en si se tenía que enseñar a escribir a mano o no, cuando en Finlandia nadie ponía en duda las ventajas de la escritura manual 다운로드. En efecto, como bien sabemos, los beneficios de escribir a mano son muchos y son muchos los estudios que lo avalan.

Estos estudios afirman que escribir a mano potencia la memoria, posibilita un mejor conocimiento de la ortografía, ayuda a estructurar mejor el pensamiento, favorece la distribución espacial, contribuye a mejorar el proceso lector, facilita la detección de estados emocionales de la persona que escribe, ayuda a adquirir una buena destreza motriz, entre otros beneficios 다운로드.

Aunque ahora tenemos este debate abierto, es necesario recordar que, hacia los años 80, el debate en las escuelas, ahora ya superado, era otro, y se centraba en si hacía falta empezar la enseñanza de la escritura con letra cursiva o con letra mayúscula de imprenta 다운로드. En los parvularios catalanes, durante muchos años, se había favorecido la letra cursiva, seguramente por una fuerte herencia del método Montessori 으라차차 만수로 다운로드. En aquellos momentos, se defendía la letra cursiva en detrimento de la de imprenta porque se consideraba que la primera potenciaba la personalización de la letra, facilitaba la identificación de la palabra y era más fácil de leer sand premium download.

Foto2 Lletra lligada, sí Lletra lligada, noSin embargo, al cabo de unos cuantos años, la mayoría de escuelas optaron por empezar la enseñanza de la escritura con letra mayúscula de imprenta 나히믹 사운드. Creían que lo primordial era que los niños escribieran y, a nivel motriz, este tipo de letra era la menos compleja. Cuando el niño llegaba a la etapa alfabética de la escritura (cuando escriben como hablan), era el momento en que se introducía y se practicaba la letra cursiva 다운로드.

Si realmente el debate se centra en pensar que dedicamos demasiadas horas a enseñar caligrafía, cabe decir que no todas las escuelas trabajan de esta manera 다운로드. En muchos centros, y tenemos una buena muestra de ello, ya hace años que los niños aprenden la letra cursiva a partir de un proceso muy natural, sin recurrir al abuso de cuadernillos tradicionales y de actividades ad hoc. No emplean, pues, tantas horas como se ha estado diciendo.

Pero también conocemos un gran número de escuelas que dedican muchos esfuerzos a trabajar la caligrafía, en lugar de centrarse en actividades, cuyo objetivo principal debería ser el proceso escritor. ¿Por qué tantos esfuerzos? ¿Se lo han cuestionado suficiente? ¿Lo hacen por una cuestión puramente romántica?
Foto3 Lletra lligada, sí Lletra lligada, noAsí pues, trabajar de manera natural hace posible superar el debate “letra cursiva, sí / letra cursiva, no”. En cambio, si entendemos el hecho de aprender a escribir, sobre todo, como un ejercicio puramente motriz, el debate lo resolveríamos con un claro “letra cursiva, no”. Lo que debería ser primordial y no se tendría que perder nunca de vista es que el alumno aprenda a escribir a través de un enfoque funcional y comunicativo, a partir de actividades de uso real de la lengua.