Cooperar y enseñar a cooperar, más que una necesidad en la formación de maestros

Paula Mayoral, Lorena Becerril y Berta Aznar

Área de Psicología

FPCEE Blanquerna

Nadie ha dicho que las cosas que valen la pena sean fáciles y el trabajo cooperativo no es una excepción, más bien al contrario, cuando uno se decide a llevarlo a cabo, se encuentra con más obstáculos o trabas que con facilidades. A pesar de esto, como ya sabemos, con esta práctica hay más éxitos que fracasos y a medida que el profesor y los alumnos van aprendiendo a trabajar de manera cooperativa y van desarrollando diferentes prácticas en esta línea, el trabajo cooperativo puede acabar siendo el eje alrededor del cual giran la mayoría de las actividades del aula y los aprendizajes que tienen lugar.

Pero, para empezar, hay que entender qué es realmente el trabajo cooperativo, y se apunta el «realmente» porque si hay literatura e investigaciones sobre un tema, este es uno.

Una definición que ayuda a comprender qué es el trabajo cooperativo es la siguiente: «aquella producción en común que, para realizarse, necesita la participación en interdependencia de dos o más sujetos 문명의 시대 2 apk 다운로드. Es decir, una producción en común donde cada componente desarrolla un rol específico, unas habilidades, sigue un proceso, a la vez diferenciado y complementario, tan necesario como los del resto de los componentes del grupo» (Barba, 2013). En esta definición hay tres aspectos sobre los que reflexionar. Un primer punto es la diferenciación de términos, puesto que esta diferencia, nos llevará a decidir qué estructura es mejor para nuestros objetivos. Así, pues, habrá que ser conscientes de que no es lo mismo un agrupamiento (personas que coinciden en un espacio y en un tiempo), que un grupo (número limitado de personas que interactúan para conseguir un objetivo) o un equipo (grupo que coopera para lograr un objetivo común). Por lo tanto, si nos situamos en el trabajo cooperativo y, lógicamente, desde la estructura de equipo, hay un segundo aspecto al que prestar atención: las cinco condiciones que tienen que cumplir todas las actividades si decidimos que se lleven a cabo de manera cooperativa (Johnson, Johnson & Holubec, 1999) 무사 백동수 다운로드.

A continuación las presentamos de manera resumida junto con algunas estrategias organizativas que permiten su puesta en práctica:

  1. a) Interdependencia positiva: el éxito de cada miembro del equipo es el éxito del equipo. Se podría fomentar a través de la elaboración de unos objetivos de equipo, de la división de tareas y roles y también de recursos (distribución y limitación de materiales) y del reconocimiento grupal (refuerzo de equipo).
  2. b) Interacción cara a cara: hay que trabajar para maximizar las oportunidades de interacción. Se puede hacer a través de dinámicas interpersonales de ayuda, asistencia, apoyo, ánimo y refuerzo entre los miembros del equipo. Otra estrategia sería limitar el número de miembros del equipo a un número máximo de cinco participantes.
  3. c) Responsabilidad individual: evitar la disolución de responsabilidades (principal inconveniente del trabajo en grupo) a través de la evaluación individual, la elección aleatoria del portavoz, los informes personales de trabajo, la nota de equipo y otras acciones, como los planes de equipo 다운로드.
  4. d) Habilidades sociales: oportunidad para enseñar deliberadamente habilidades sociales para poder practicarlas, como, por ejemplo, una comunicación apropiada, conocer y confiar en los otros, la resolución constructiva de conflictos, la participación de todos los miembros o la aceptación de los puntos de vista de los otros.
  5. e) Autorreflexión de equipo: los miembros del equipo destinan un tiempo a reflexionar conjuntamente sobre el proceso de trabajo de equipo, el logro de los objetivos, las relaciones de trabajo y el cumplimiento de las funciones asignadas. Fruto de esta reflexión es la toma de decisiones de ayuda y mejora para próximas ocasiones.

Y un tercer y último aspecto que creemos importante remarcar es que la utilización en el aula de cualquiera de las metodologías más conocidas del aprendizaje cooperativo, como, por ejemplo, la dinámica puzle o jigsaw de Aronson (Slavin, 1990, 1995), la enseñanza recíproca, la tutoría entre iguales o los grupos de investigación, constituye un recurso muy potente para: a) la atención a la diversidad de las necesidades educativas del alumnado y una forma de gestionar el aula que permite afrontar el reto de la calidad para todo el alumnado con garantías de éxito; b) la inclusión del alumno en el proceso de construcción del aprendizaje al darle un rol activo y participativo; c) favorecer la relación y la interacción entre los alumnos en el proceso de aprendizaje; y d) mejorar el rendimiento académico de los alumnos y los resultados de aprendizaje.

Foto 1

Ahora bien, como decíamos al inicio, no siempre es todo tan fácil y también pueden aparecer diferentes obstáculos, como, por ejemplo la dificultad para integrar ritmos diferentes de aprendizaje, la necesidad de control externo e igualitario del alumnado consecuencia de una organización taylorista del aula fuertemente arraigada, los conflictos que pueden surgir en la interacción entre los alumnos y la falta de apoyo al profesorado cuando éste presenta un bajo grado de dominio del recurso 아이폰 갤러리 다운로드. A todas estas dificultades hay que añadir la evaluación, tema especialmente delicado teniendo en cuenta que tradicionalmente la finalidad de la evaluación ha sido valorar el logro de cada individuo con tareas individuales.

A pesar de estas dificultades, tenemos el convencimiento que nuestros alumnos, futuros maestros, tienen que ser el agente de cambio que introduzca y promueva el trabajo cooperativo en las escuelas. Así pues, ¡no tenemos excusa y todos los obstáculos que aparezcan tienen que ser salvados!

Pero, ¿cómo pueden llegar nuestros estudiantes a ser maestros que enseñen a trabajar de manera cooperativa a sus alumnos? Creemos que no es posible enseñar a trabajar de este modo sin haber trabajado y, sobre todo, sin haber pasado por la experiencia como aprendiz de haber vivenciado las dificultades que pueden surgir con este tipo de trabajo y haberlas resuelto en primera persona 플렉스 다운로드. Por lo tanto, el objetivo no es con sólo que los futuros maestros lo transfieran al aula, sino que “siembren” la semilla del trabajo cooperativo en el sí de la escuela.

Se empieza desde donde estamos y dónde estamos empezamos, con esto queremos decir que, a pesar de que tenemos bastantes alumnos que han trabajado así a lo largo de su formación en la escuela, el resto de nuestros alumnos no lo han hecho y, si pensamos en nuestros maestros, todavía se hace más evidente la necesidad de enfatizar esta manera de enseñar y aprender y, para nosotros, entender los procesos de enseñanza y aprendizaje. Con esto no queremos decir que no sea necesario trabajar de manera cooperativa en otros estudios, pero en nuestro sector especialmente hacen falta maestros cooperativos para formar alumnos cooperativos.

En este punto se abren dos ventanas en una misma dirección; una que nos conduce a lo que ya hemos dicho sobre que hay que promover y formar a nuestros alumnos en el trabajo cooperativo y la otra, que nos lleva directamente a nosotros como profesores universitarios a trabajar de manera cooperativa con nuestros alumnos 영화 목격자 다운로드.

Foto 2

Esta última idea la han defendido numerosos autores nombrando las bondades, excelencia e importancia del método denominado docencia compartida (Duran y Miquel, 2003; Huguet, 2006; Miquel, 2004). En esta misma línea, y de acuerdo con Miquel (2004), es muy conocida la importancia del trabajo colaborativo entre los docentes como motor de cambio en los centros y, sobre todo, para avanzar hacia una educación de calidad. A la vez, esta autora destaca que este es el procedimiento óptimo para resolver conflictos, pararse a reflexionar conjuntamente y valorar aquello que se está haciendo en la institución. Por lo tanto, la colaboración se convierte en el medio para obtener un fin, es decir, se construye aprendizaje a la vez que se enseña. Algunos de los beneficios de la docencia compartida son que ayuda al profesorado a ser más consciente de su propio estilo de aprendizaje y enseñanza, mejora las habilidades interpersonales, despierta el interés por conocer nuevas ideas e innovaciones educativas, a la vez que invita a compartir materiales y metodologías de trabajo 비트스눕 우회.

De acuerdo con todo el que hemos expuesto, consideramos que la potencialidad y eficacia del aprendizaje cooperativo como herramienta metodológica que sorprende, estimula, anima y produce cambios, sólo es posible con maestros con una buena formación y experiencia en el trabajo cooperativo.

A andar se aprende andando y, lógicamente, a cooperar se aprende cooperando.

Referencias

Barba, C. (2013). Aprenentatge cooperatiu. Recuperado de http://recursosdidactics.org/grups-cooperatius

Duran, D, & Miquel, E. (2003). Cooperar para ensenyar y aprender. Cuadernos de pedagogía, 33, 73-76.

Duran, D. (Coord.) (2006). Tutoría entre iguales, la diversidad en positivo. Aula de innovación educativa, 153-154, 7-39. Recuperado de http://grupsderecerca.uab.cat/grai/sites/grupsderecerca.uab.cat.grai/files/monograficoaula.pdf

Huguet, T 사파리 웹 브라우저 다운로드. (2006). Aprendre junts a l’aula. Una proposta inclusiva. Barcelona: Graó.

Johnson, D., Johnson, R., & Holubec, E. (1999). El aprendizaje cooperativo en el aula. Buenos Aires: Paidós.

Miquel, E. (2004). La colaboración docente: instrumento fundamental para la mejora de la calidad educativa. Aula de innovación educativa, 132, 77.

Slavin, R.E. (1990). Cooperative learning. Theory, research, and practice. Needham Heights, MA: Allyn and Bacon.

Slavin, R.E. (1995). Research on cooperative learning and achievement: What we know, what we need to know. Recuperado de http://www.successforall.org/Research1/Research-Archive/

Para saber un poco más…

– Aprendizaje cooperativo 롬 파일. Una herramienta para la excelencia. Fundación  Impulso. http://www.cooperatiu.org/ideas-for-do/recursos/

– Cooperative Learning Center. Portal creado por los hermanos Johnson en el que desarrollan los conceptos fundamentales de su técnica. www.co-operation.org

– GRAI. Grupo de investigación sobre aprendizaje entre iguales. Universidad Autónoma de Barcelona, UAB. http://grupsderecerca.uab.cat/grai/es

– JIGSAW. Página dedicada exclusivamente al trabajo con la técnica cooperativa del Puzzle. www.jigsaw.org

– Pere Pujolàs Maset 크롬 xp 다운로드. El aprendizaje cooperativo: algunas ideas prácticas. Universitat de Vic. Noviembre, 2003. http://www.muskizkoikastola.com/files/05%20Pujolas%203%20El_aprendizaje_cooperativo_Algunas_ideas_pr%C3%A1cticas.pdf